Una chica ye-ye

Actualmente las modas nos invaden. El vestir era, por antonomasia, donde veíamos si alguien seguía o no la moda. Posteriormente  la moda afectó a los vehículos, el hogar… Ahora la moda se ha hecho extensiva a cosas como la tecnología, la salud y un sinfín de cosas más.
No eres nadie si no dispones de un móvil de última generación de esos que tienen tantas funciones que precisan de un master en alguna universidad estadounidense para poder optimizarlo. Mi hija insiste en que me lo cambie. Sí ,el mío es un móvil Picapiedra, pero ¿el móvil no era para hablar? pues hablo y punto. Ahora los niños hablan de su Ipod, su MP4, su Wii y demás puñetas y se saben más la correspondencia entre Bites, Megas y Gigas que las del mismísimo sistema decimal.
Pero, a lo que iba, estas modas han afectado a todo también a la alimentación  y a la salud. Debemos comer un determinado tipo de productos y hacer determinadas terapias. Hace años éramos pocos los que nos tratábamos con medicina alternativa y ahora tenemos en las farmacias homeopatías para todos los gustos. ¿Pero la homeopatía no se basaba en un estudio personalizado del paciente? ¿Dónde quedó la visión holística de la medicina homeopática? ¿Homeopatía con visión alópata? ¡Qué contradicción!.
Ahora está muy de moda hacer terapias alternativas, por ejemplo la risoterapia. ¿Hay que hacer un taller o curso para reirse? ¡Qué finos nos hemos vuelto! ¿No será quizá que estamos perdiendo nuestra esencia?¿No encontramos motivos o no tenemos oportunidades de reirnos sin que nos venga "reglado"?¿Estamos tan pasados de vueltas que no sabemos reirnos y tenemos que ir a hacer mojigangas delante de desconocidos para poder reir y sacar tensiones?. Recuerdo cuando íbamos al pueblo de pequeños, de eso, claro está, hace ya algún tiempo. En la casa de mis abuelos no había corriente eléctrica y, al anochecer, nos sentábamos todos en el poyo, bajo la parra y a la luz del quinqué. Los niños escuchábamos los chascarrillos de los adultos y ¡qué hartones de reir nos pegábamos todos! La mayoría de las veces no entendíamos la agudeza de los mismos, pero las risas eran contagiosas.
Ahora nadie se escucha, ya no se cuenta nada. Algunos ven la televisión sin prestar atención a nada más, otros escuchan música que ni siquiera comparten porque se encastran los auriculares a las orejas, otros se ponen delante del ordenador y mantienen charlas inconexas con diferentes personas al mismo tiempo. ¿Eso no era una falta de educación?. ¿Será que no nos reimos porque no nos comunicamos? ¿Será que nos comunicamos de manera incorrecta?……Pensativo
Habrá que seguir la moda porque sin tomar soja, tener un móvil con bluetooth, escuchar la música en un Ipod y sin hacer talleres de risoterapia no se es nadie. Aunque yo, todavía, y a pesar de tener un space, sigo siendo una chica ye-ye. ¡De nuevo contradicción!
Besos
 
   
 

Una respuesta to “Una chica ye-ye”

  1. A parte de ser una chica ye-ye, eres una mujer de bandera ,muy especial, tq, muchos besosssss.

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