El principio del fin

Séptima entrega del cuento de Núria

Capítulo Séptimo

Aquel verano resultó apoteósico, a la madre de Peter no le gusta estar "ligada", aparece y desparece durante días. El bar permanece cerrado. Los padres duermen mientras el niño rueda por las calles del pueblo y va de casa en casa: aquí como, allí juego con los amigos…..

Pero todo va bien, controlado. No sufráis, los Servicios Sociales tienen constancia de todo y el Ayuntamiento (guste o no, representante de la autoridad en el pueblo) también está al corriente de todo. ¡Pero no te vas a meter en la vida de los demás! y más si luego te han de votar.

Así volvemos a empezar un nuevo curso. La familia desperdigada, el niño a su aire, la abuela por medio, los Servicios Sociales, las maestras, el EAP…

A pesar de la intervención de las "fuerzas vivas" no conseguimos salvar la situación. El bar ya lo han cerrado. La madre ha desaparecido. El padre no trabaja. ¿Y  Peter? El pobre Peter en medio de todo el tinglado: ahora mordiendo a una maestra, más tarde empujando  a un compañero por el mero hecho de haberlo mirado o insultando a "aquel moro de mierda". De este modo van pasando los días.

Cuando la situación se ha desmadrado demasiado y, no sin remordimientos de conciencia, las maestras llaman a casa para que o bien el padre o la madre vengan a calmarlo.

-Peter, ¿por qué haces esto, con lo bien que te portas en casa? Si eres bueno en el cole te compraré la camiseta del S*******- para ser más exactos, la del portero.

Claro está que cuando el niño insiste demasiado le compran lo que sea con tal de taparle la boca y no oirlo.

¡Viva los pactos! ¡Cumplen menos que los políticos!

nino-enfadado2 Y mientras, ¿qué solución le damos al problema? Evidentemente Peter no puede ir a una escuela de Necesidades Educativas Especiales, puesto que sus características son más de comportamiento y falta de límites que no de capacidades. Ahora tiene un increible lío de conocimientos ya que lleva tres cursos sin pegar ni sello y, claro, el desequilibrio con los compañeros de su edad es más que evidente, cosa que aún lo exaspera más.

 

Pero pronto aparecerán sus salvadores y son dos.

Continuará…

3 comentarios to “El principio del fin”

  1. Joe… me quedo con las ganas de mas…quiero decir, de saber como acaba todo este merdé… y de verdad es verídico..?? que una siempre oye cosas que ocurren pero chica esto es como vivirlo en vivo y en directo, nos metes el problemon por los ojos y en el cuerpo porque al menos aqui una se ve dentro del circulo, como expectadora si, pero dentro, y es que lo más jodido es eso precisamente que hay demasiados expectadores y pocos dispuestos a arrimar el hombro o buscar soluciones prácticas…
    Decididamente no se debía permitir llegar a esos extremos, vamos al primer atisbo cortarlo de raiz, aunque suene drástico…
    Joe es que a este paso se va a necesitar hacer un test a los futuros padres para comprobar sus aptitudes… suena fuerte pero es que todo es como muy sub-realista no..?
     
    Besosssssss

  2. Huyssssss !! vine pensando que habría mas jeje…na pues ya regreso en otro momento, te dejo un besoteeeee

  3. Subrealista es poco. Y, sin duda, es verídico

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