¡Ya tengo todo el pescado vendido!

Menudos días llevo. Debe ser el tiempo o qué sé yo. Los dolores y el cansancio, lejos de cesar, se incrementan. A partir del sábado he tenido que recurrir al Tramadol, droga legal donde las haya, para aliviarme un poco. La verdad es que es rápido, dejo de sentir dolores de manera inminente a partir de que me lo tomo. El sábado me pasé la tarde durmiendo, supongo que es el efecto de la pastilla, relaja mi cuerpo y debe ser entonces cuando puedo descansar. De todos modos Antonio dice que no debo descansar mucho puesto que tengo espasmos mientras duermo y mi cuerpo se agita como si me diesen descargas eléctricas. Yo no soy consciente de ello pero él se despierta a cada movimiento brusco que nota. Es un sueño muy raro porque me hablan y soy incapaz de despertarme, no sé si será algún efecto secundario del Tramadol pero me siento como si estuviese hundida en el colchón, el cuerpo no me responde y me pesa, me pesa toneladas. Me pesan incluso los párpados que no puedo mantener abiertos…

Ayer no hice nada en todo el día, debía reservarme para la reunión en el insti de mi hija. Cada vez me aburren más las reuniones de padres. Es que una ya tiene muchos tiros dados y sabe qué hay detrás de todo. Acabé agotada tras dos horas de reunión y llegué a casa que no era persona.

Esta mañana he acudido al juzgado a ratificar mi demanda de divorcio. Suerte que allí estaba mi hermana, es funcionaria de justicia, y me ha echado un cable, me ha conducido por el edificio sin que me perdiese e incluso ha evitado que me hicieran quitar el cinturón cuando he pitado en el arco de seguridad. Ha sido un acto breve, sólo pasar a ratificarme en el convenio, ahora sólo hay que esperar la sentencia del juez que se emitirá con posterioridad al informe fiscal puesto que hay menores de por medio. He vuelto agotada de la caminata. He preferido ir caminando. Mi médico siempre me recomienda andar pero eso ha acabado ya con mi energía y dudo mucho de que hoy pueda hacer algo más que no sea escribir, estirarme en sofá y ver la tele.

Ya sé que para eso estoy de baja, para descansar, pero ansío el día en que pueda hacer mis actividades de manera normal.

Ayer, mientras leía los comentarios en mi última entrada, me releí. ¡Qué barbaridad! Debería ser más metódica en esto de escribir y releer mis escritos antes de lanzarlos al blog. Había escrito valla pero con Y "vaya". ¡Vaya, vaya! Casi me da un yuyu cuando lo he visto. Me ha faltado poco para corregirme con rojo sobre la pantalla. Sé que sabréis perdonarme. Dicen que hasta el mejor escribano echa un borrón y yo sólo soy una escribana mediocre. Se me deslizarán unos cuantos.

El sábado me compré dos libros que pintan muy bien. Cuando los lea ya los comentaré. Uno es el que reseñé en una de mis entradas: el de Carl Honoré: Bajo presión, el otro es de Valentín Fuster y Rojas Marcos: Corazón y mente. Rojas Marcos me gusta mucho, es fácil de entender. Un ejemplo de superación había sido un niño con TDH (trastorno de déficit de atención) y fíjate hasta donde ha llegado. De todos modos me va a costar leerlos. Me falla la concentración y aguanto poco tiempo leyendo, llega un momento en que no me entero, así que debo hacer descansos para procesar lo leído.

Me voy a descansar porque como decía, creo que hoy ya tengo todo el pescado vendido.

4 comentarios to “¡Ya tengo todo el pescado vendido!”

  1. Pues descansa, que hoy en día es un lujo descansar, y si te sobra una de esas pastillitas me la mandas, a ver si marmoteo unos de estos días que llueve🙂 . (Ahora en serio) A ver si mejoras y vuelves a dar querra, que falta poco para que acabe el primer trimestre. Saludos desde Bcn.

  2. mi niña, bienvenida al club,jeje,que ando yo con unos dolores que ni te cuento.pero yo los paso a pelo que para más inri me falta un riñón y no puedo tomarme nada que afecte al bueno jajaja,pá morirse.Menos mal que no se me nota, pero de aquí a diez años, no sé donde voy a estar.Me lo tomaré con humor, que es lo único que no me duele.Un beso y un abrazo pero sin apretar mucho que duele.

  3. Hola Carmen; a veces el estrés y el cansancio hacen que inevitablemente lleguemos a estados de ansiedad, aunque no los sintamos e incluso a veces no lo podamos creer, pero así és. Si esos sobresaltos no hacen despertar cada vez que dan, esos efectos secundarios se pueden aguantar, aunque efectivamente és del medicamento, pués estos suelen actuar sobre el sistema nervioso central , los neurotransmisores y las neuronas, produciendo esos espamos musculares, si crea efectos que puedan ser muy molestos, quizá el especialista deba cambiar el medicamento. Un saludo fuerte y que te recuperes.

  4. Buenas Tardes Carmen,espero que hoy estés mejor…….aunque mucho me temo que este tiempo no ayuda.
     la medicación y los síntomas me suenan,por una parte ayudan y por otra ponen zombie,y produce una sensación de estar en una nube………ánimo descansa….
    a propósito la semana pasada estuve en Vallirana en un self service" L´Escut",se come bastante bien,y puedes eligir y repetir lo que quieras,sale por unos 21 euros.
    un abrazote.

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