No son cosas de niños

El hastío del verano se rompe por la sublevación que me producen algunas cosas. A causa del cambio de hábitos, no es usual que cuando estoy de vacaciones en el pueblo vea la tele, oiga la radio o lea la prensa. Así que desconecto completamente de lo que pasa más allá de mi calle.
Hoy he roto esa máxima y se me ha revuelto el estómago y se ha disparado mi mala leche.
Al parecer una niña de 13 años ha sido violada en una localidad de Huelva, durante la feria, por varios menores de entre 13 y 15 años. Otra, en Baena, ha sido violada en pleno día en similares circunstancias.
Muchos me tienen por una persona muy estricta, en absoluto condescendiente con algunos comportamientos de niños y jóvenes. Sostengo de manera categórica que los adultos somos los responsables únicos de los comportamientos de nuestros hijos. Al mismo tiempo me parece una necedad y una memez sin límites el culpar a la sociedad de dichos comportamientos.
Tengo por costumbre observar el comportamiento de los niños y la relación que mantienen con sus padres así como la manera en que los padres y madres reaccionan ante determinados hechos.
Algunos padres parecen tener reparos a la hora de corregir, regañar o sancionar a sus hijos. No sé si por comodidad, negligencia o simple limitación intelectual. No nos engañemos, algunos no dan para más, otros simplemente no querrán causarles algún trauma a sus retoños y otros para qué se van a molestar.
Como decía observo a muchos padres y/o madres que ante cualquier hecho cometido por sus hijos no sólo no los corrigen sino que exclaman la manida frase de son cosas de niños. Yo, que llevo muchísimos años rodeada de niños afirmo que vejar, humillar, maltratatar o violar al prójimo no son cosas de niños.Se empieza por el insulto, que no es corregido por los padres, se pasa a la humillación y de ahí a la agresión, qué más da si es física o sexual.
¿Quién les ha puesto límites? ¿Quién los ha educado en la empatía? ¿Quién los ha castigado si ha hecho falta? ¿Quién les ha inculcado el respeto por el prójimo sea igual o diferente? ¿Quién les ha explicado que una broma es cuando nos reimos los dos y no cuando lo hacemos a costa de alguien? ¿Quién les ha explicado que un juego es para divertirse y no para ridiculizar o hacer daño al otro? .Respecto a esos niños, persuntos violadores ¿quién es el culpable de esa conducta sociopata?.
Respecto a la niña violada ¿qué hacía en plena noche sola en la feria con trece años? Y con esto no estoy justificando que por el hecho de estar sola merezca lo que le ha sucedido, nadie tiene derecho a agredir a nadie en ninguna circunstancia.
Desde aquí apunto como culpables a los padres de unos y otra por ser negligentes con respecto a sus hijos. Y ahora ustedes pueden llamarme extremista.
 
Reabro esta entrada para recomendar una de Madrigal que abunda en el mismo tema:

9 comentarios to “No son cosas de niños”

  1. hola Carmen, reconozco que yo al escuchar la noticia hace un rato lo primero que he pensado ha sido también que que hacía una niña a esas horas sola por la calle, aunque, como tú dices no justifica lo que le han hecho. Yo creo que la ley del menor se tiene que modificar YA, mientras no se haga seguirán pasando este tipo de cosas y otras más. En cuanto a lo de los padres no estoy del todo de acuerdo, yo estoy tratando de educar a mis hijos lo mejor que puedo, reciben sus castigos cuando tienen que recibirlos, y como madre me resulta muy difícil creer que algun día hagan algo así, pero si lo hicieran no creo que yo haya educado a mis hijos de una forma diferente a otras madres cuyos hijos sean unas buenísimas personas.Es solo mi opinión.Besos Carmen

  2. Kitaro Says:

    Hola Carmen; te estaba escribiendo y se me ha ido todo al garete.Bueno, lo que te estaba poniendo, creo que aparte de la educación que se les dé, hoy en día, no sé si és porque tienen muchas más cosas que antes o no sé el motivo, pero me dá la sensación que en principio tienden más a la hiperactividad, creo que la sociedad ha cambiado mucho, antes no tenáimos móviles con las dichosas cámaras, cosa que actualmente creo que hace mucho mal o los adolescentes, ni nintendos ni leches de estas, cosas de las que no soy nada partidario, pero después vienen las familias con estas maquinitas tan adictivas a regalárselas a nuestros hijos.Hoy en día pienso que los hijos están hechos de otra "pasta", si los castigas les da igual, si les hechas la bronca por algo que han hecho mal, parece que les entra por un oido y les sale por el otro, si juegan, juegan a lo bestia y muchas veces tienen reacciones que no las esperas.Creo que antes algunos padres se pasaban dándonos una tanda de tortazos impresionantes y ahora no se les puede dar ni un cachete, cosa que en algunas situaciones les vendría muy bien, aunque seguro que a los cinco minutos ya ni se acordaban que se les había dado un cachete por algo malo que han hecho.Yo la verdad, que tengo uno de 5 años y la niña casi de 11 y no hay quien vaya con ellos a ningún sitio, y la de 11 que ahora va a entrar en la adolescencia y el instituto, miedo me dá. Creo que tanta tecnología cómo la que hay ahora para los adolescentes, no és nada bueno para estas cosas que pasan, que cómo en muchos de estos casos sobornan con videos, imágenes de los móviles etc. Lo que da lugar a muchos de estos delitos. Un saludo muy fuerte.

  3. Te pongo lo que a tere en su entradabesos mil CarmenYo sigo diciendo lo de siempre… una familia que se base en la comprension, pero a la vez en el respeto mutuo. Si es capaz de enfrentarse a diferentes situaciones… No se puede (como se hacia en anteriores epocas) coaccionar e imponer a los hijos ciertas actitudes, pues por naturaleza inversa ellos haran lo contrario… … Tampoco se puede (como ahora comprarles todo por parecer mejores padres, sin ningun tipo de esfuerzo por su parte, ni represalia por algun acto que se pase de lo que es una travesura. Eso en cuanto a educacion.Y en lo referente a la Dichosa ley del menor , si se es mayor para hacer ciertas cosas, se tiene que ser mayor para responder… el caso Marta esta haciendo ver a muchos inmaduros que se puede uno eximir de delitos por su edad y no deveria ser asi.Son otros tiempos y se deberia adaptar las leyes a allos

  4. Huyssssss que tema que me encuentro a la vuelta…bueno vine para decirte que ya estoy bien, algo debilucha pero recuperando fuerzas…Ya he escuchado las noticias y francamente yo no tengo claras muchas cosas, pero en lo que mas pensaba es en que educación estan recibiendo esos niños, se me antoja del todo imposible creer que en un ambiente o entorno mas o menos normal (la dificultad también esta en saber que es lo normal), unos criajos puedan actuar de esa forma tan violenta y con tan poco respeto por los demás, quizás esa idea me vino al escuchar que una de las madres negaba categoricamente que su hijo hubiera podido hacer tal cosa, si realmente su hijo estaba en el ajo, entonces es que esta madre no tiene ni pajotera idea de como es su hijo, o también podría ser al revés… no sé… logicamente estan fallando muchas cosas y de forma desastrosa… pero yo sigo siendo de la opinión que los crios han d educarse, formarse y orientarse tanto en sus casas como en las escuelas, ambos seran decisivos o tendrian que serlo en sus vidas, Culpar a los chavales siempre es lo mas fácil, pero cuando son menores acaso no son sus padres responsables de ellos, si no son capaces de educarles con otro espiritu, ni de controlar sus vidas, pues que sean también responsables de sus aptos…Yo que se… es que al final acabas con un cabreo.Besos guapa

  5. Carmen Says:

    Respuesta a la entrada de Tere http://yoyelmundo12.spaces.live.com/blog/cns!7C816D98280432C6!1312.entry?ccr=5793#comment sobre el mismo tema:Bueno, seguimos discrepando, y eso no es motivo para no respetarnos, por supuesto.Echar la culpa a internet y/o a la televisión e incluso a la sociedad es sin duda lo más fácil y lo que, de alguna manera nos exime de la culpa.Somos padres los que debemos filtrar los contenidos y horarios de la televisión e internet y, en cualquier caso tenemos la obligación de hablar de ciertas cosas con ellos. De ejercitar su empatía, de educarlos en el esfuezo, en la disciplina. De prepararlos para el éxito y para el fracaso. De no tapar sus meteduras de pata para evitarles la vergüenza. De reprenderlos y llegado el caso castigarlos.Ángel habla de la ley del menor. Estoy de acuerdo con él, quizá debería endurecerse pero no es la solución. La vía es la educación que se aprende en el seno de la familia. Para ello, los padres, deben ser verdaderos adultos. Los niños necesitan guías. Si los padres se excusan en un falso progresismo y como todos lo hacen ellos también permiten que sus hijos hagan cosas que no les correspondan por edad o no se imponen para no parecer unos retrógrados, o símplemente por comodidad porque negar algo a un hijo hace que oigas durante días la cantinela de "soy la única a la que no la han dejado hacer tal o cual cosa" nos estamos equivocando.Evidentemente en todos sitios cuecen habas y en mi casa a calderadas. Es decir, en muchas familias puede haber una "oveja negra" pero puede responder a cuestiones no educacionales y si ser fruto de alguna patología.Estos individuos no son enfermos, son simplemente sociópatas.Repito uno de mis argumentos. ¿Es normal que una niña de 13 años y varios niños de entre 13 y no sé cuántos campen a sus anchas solos a las dos de la madrugada? ¿Dónde estaban sus padres? ¿No tienen autoridad esos padres para hecer que sus hijos duerman a esas horas? ¿Es la tele o internet quien debe mandar a los niños a dormir a esas horas?Tere, tú dices que ahora los niños de 13 años saben mucho. Sabrán latín pero no dejan de ser emocionalmente niños igual que éramos nosotros pero en nuestra generación funcionaba el principio de autoridad, que no de autoritarismo. La casa en la que no existe tal principio está perdida. A un padre o a una madre no se le habla como si se fuese su coleguilla. Un padre o una madre no pueden ser amigos de sus hijos. La amistad se da entre iguales . Por defecto un adulto y un niño jamás están en la misma posición.Estoy de acuerdo contigo en que todo el mundo no es igual, hay jóvenes y niños muy educados y responsables pero no te equivoques, esos son educados en la responsabiidad, el respeto y la disciplina. No son florecillas silvestres sino fruto del esfuerzo y el trabajo de sus educadores.Soltado el discurso te mando un beso y te digo que respecto a la educación de los hijos no hay que preocuparse sino ocuparse y me despido con una frase que oí muchas veces de boca de mi padre: Es mejor que lloren ellos (refiriéndose a los niños) una vez que no que lloremos nosotros (se refería a los padres) el resto de nuestras vidas.Te aseguro que los padres de las niñas violadas y los de los presuntos violadores van a llorar mucho. Para todos es un drama terrible

  6. Hola Carmen. Sólo quiero decirte que me sentí mal el otro día con el comentario acerca de que los padres somos los únicos responsables del comportamiento de nuestros hijos. Entiendo que tú como profesora estarás muy acostumbrada a ver todo tipo de niños, y todo tipo de padres. Pero no todos somos iguales. Yo al menos trato de que ellos sepan lo que está bien o mal, les hablo de todo sin tabúes, y siempre que han hecho algo malo han recibido su castigo. En parte entiendo la mayoría de las cosas que dices, y con algunas, la mayoría estoy de acuerdo, pero no puedo compartir lo que dijiste sobre los padres.Te voy a poner un ejemplo de como algunas veces los hijos hacen caso omiso a los padres. Aunque sé que no tiene nada ue ver con los que han hecho estos salvajes, pero creo que servirá. En mi barrio hay un niño de 13 o 14 años que tiene síndrome de down.Es un niño un poco violento, suele pegar a los demás. Los niños del parque le tienen cierto miedo, no solo por que les pegue, si no también por que saben que es distinto a ellos y no entienden el por qué aunque se lo expliques. Hace un mes más o menos, escuché que varios niños del parque le estaban llamando "aspandi", (hace poco el colegio les llevó de excursión a Aspandi para que pasaran la mañana con este tipo de chicos y aprendieron mucho de ellos, pero a ellos el único mensaje que pareció llegarles fue que eran "más retrasados que ellos", y desde entonces utilizan este término como insulto). Yo me enfadé mucho con mis hijos, ya les habíamos explicado en casa lo que le sucedía a ese niño, y les prohibimos que volvieran a insultarle. Pocos días despues escuchamos como mi hijo pequeño volvía a insultarle utilizando esa palabra, esta vez me enfadé tanto que le castigué quitándole la nintendo que es lo que más le gusta, incluso le di en la boca. No sirve da nada, se lo siguen llamando y yo les sigo regañando. Ellos dicen que todos los niños del parque hacen lo mismo. vuelta a lo mismo de siempre, (si los demás se tiran a un pozo tú también). Un día vi desde mi terraza como otros niños le agredían, pero no con una bofetada o algo así, si no tirándole al suelo y dándole patadas. Mis hijos no estaban en el ajo afortunadamente, pero estaban por allí, y como todos los demás se acercaron a ver que sucedía. Bajó la madre a ver que había pasado y se formó un lio tremendo. Que si yo no he sido, que si ha sido no se quien, las madres de algunos chicos defendían a sus hijos alegando que este les había molestado primero. En fín, algo tremendo. Yo me pregunto ¿si mis hijos hubieran participado en esa paliza yo habría tenido culpa?, si mis hijos siguen llamando aspandi a ese niño ¿yo tengo la culpa?. Yo ya les he dicho lo que no deben hacer y por que no deben hacerlo, y aún así lo siguen haciendo por que los demás lo hacen (yo no sé que les dirán a los demás en sus casas) así que yo sinceramente no me considero responsable. He hecho todo lo que estaba a mi alcance para que no lo hagan más, pero no funciona. A esa edad tira más lo que dicen los demás niños que lo que les decimos en casa.Un beso.A propósito ¿que tal estás?

  7. Kitaro Says:

    De todas formas, és un poco complicado, porque hay muchos factores que influyen en la forma de ser de un adolescente. Sin ir más lejos, todos alguna vez hemos oido padres de familia que han tenido 4 o 5 hijos y 3 han sido personas normales y educadas, y otros dos han salido delicuentes o han caido en el mundo de la droga, y los cinco han recibido la misma educación.Está claro que la educación és algo fundamental, y hay de todo; hay padres que pasan de todo y otros que lo hacen lo mejor que pueden o saben, pero también és muy díficil saber cúal és la correcta educación.El hecho de haber nacido en un entorno de poblados marginales también puede ser decisivo a la hora de que cuándo llegan a la adolescencia, ser delincuentes, ya que desde pequeñitos no han tenido ni siquiera una educación a nivel cultural. En entornos dentro de la normalidad, aunque en menor proporción, también existen estos individuos que dependiendo de la personalidad e incluso genética que tenemos desde que nacemos, hace que lleguemos a ser unos adolescentes normales o por el contrario personas problemáticas.Creo que la mezcla está entre educación, genética y personalidad del niño, ambiente familiar, ambiente escolar, dibujos violentos que vean (que por cierto, hoy és díficil por no decir imposible, encontrarlos que no lo sean), palabras mal sonantes y ciertas barbaridades que se oyen por la calle y excesiva tecnología para su edad.Pienso, que no sólo la educación és el factor determinante de determinadas conductas, conozco personalmente el caso de un niño con una disciplina bastante ferrea, pocos caprichos, a las 10 de la noche durmiendo, sus padres le educaban hasta en el sentido de comer correctamente en la mesa y el colegio llegaron a dar quejas de él, porque pegaba a los compañeros; así que la personalidad también influye un buen tanto por ciento.En lo que comentabas de los trece años, a esa edad íbamos nosotros a un pueblecito y también ´sobre todo en el verano nos tirábamos hasta las 4 de la mañana, pasándonolo bien, charlando con las chicas de nuestra edad y de forma sana, incluso nos montamos un pequeño local para bailar con un radiocassette y dos altavoces, dónde no molestábamos a nadie y no había ni bebidas alcoholicas ni sin alcohol, pero bueno, siempre en los pueblos los padres nos daban "más manga "ancha", en Madrid no nos dejaban a esas horas.Bueno, no me enrollo más, con las prisas en el otro mensaje, puse sobornar en vez de chantajear, patada al dicccionario jeje. Un fuerte saludo.

  8. Hola carmen, el otro día por hotmail vi de que iba esta entrada, sinceramente no vine porque me puse mala cuando escuché las noticias por la radio. Están ocurriendo cosas, que la verdad o yo me estoy poniendo vieja y no las puedo entender, o todos han perdido el norte. Mi pequeña opinión como madre es que los extremos siempre son malos, no quiero padres de aquellos de antes que se quitaban el cinturón para pegara a sus hijos, pero de eso a que te quiten la custodia de tu hijo porque le des un cachete hay un mundo. Yo jamás fui una madre pegona, pero si tuve que dar u tortazo para evitar que mis hijos corrieran por la calle y les atropellase un coche lo hice, ninguno está traumatizado por eso. Les enseñé el respeto a los mayores, a los disminuidos, les enseñé a saludar al entrar o salir del portal, a ceder el asiento en la guagua a una persona mayor o embarazada, a no tirar nada al suelo. ¿Fui una madre rara que ya se extinguió? lo digo porque una inmensa mayoría de jóvenes (no digo todos) no hacen nada de eso. Le enseñé a valorar las cosas, a no comprar marcas, y tantas y tantas cosas que no voy a seguir diciendo. Hoy me siento orgullosa de mis hijos, pero cuando voy en la guagua y escucho la forma de hablar de los jóvenes de hoy, ese sentarse y poner los pies sobre el asiento de enfrente, eso me subleva, no dicen ni buenos días, algo falla, los padres culpan a los profesores y estos a los padres, Yo aseguro por mi experiencia, que la educación empieza en la casa, los hijos aprenden lo que ven, y mucho me temo que no deben de ver muchas cosas buenas. Hay que vigilar las amistades, y eso de llegar de madrugada, mis hijos hasta los dieciocho años llegaron a horas normales, después ya les dejé más tarde, pero tienes que cumplir unas normas. No se les puede dar todos los caprichos y creer que por esos son mejores padres, esa es una gran equivocación. De lo de la niña, prefiero no hablar, me duele en el alma, a los trece años mis amigos y yo jugábamos al escondite y lo pasábamos pipa. Besitos.

  9. Carmen Says:

    Ole por Pepi, ¿es una madre rara como dice?

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